Texto por
>> Alicia Beatriz Dorado de Lisondo

Antonio nos ofrece una larga jornada de K ↔ O. Llega a la cesura de la cuarta edad, 85 años, a una etapa de sabiduría con simbolización. Él aprendió con la experiencia de la vida y de su análisis.

Esquemáticamente un resumen de su vida, tal su memorial:

De 1928 a 1938:  Tupaciguara

De 1939 a 1948: Uberaba-San Paulo

De 1948 a  1954: Europa: Francia e Italia

De 1954 a 1968: Brasil: Juiz de Fora, San Paulo, Belo Horizonte

Cuarenta  años siguientes:

De 1969 a 1974: Bélgica y Canadá

De 1975 a  1982: Campinas, Unicamp

De 1982 a  2010: Psicoanálisis en San Paulo. Primera fase

De 2010 en adelante: Psicoanálisis en Campinas. Segunda fase.

La infancia en Tupacyguara -palabra indígena que significa Tierra de la Madre de Dios– influenció su inconsciente infantil creando una religiosidad un poco mítica.

Antonio frecuentó la Iglesia Parroquial de Tupaciguara, participó del catecismo y otras actividades religiosas. Allí nació su vocación infantil de tornarse Padre y a los once años fue a estudiar con los dominicanos franceses en Uberaba. Francia es su segunda patria y el Francés su segunda lengua materna.

En 1946 recibe el hábito en San Paulo, con el nombre de Freire André e inicia el noviciado. Reside en esta ciudad en los años 46,47 y mitad del 48.  Con los profesores dominicanos hizo la iniciación aristotélica-tomista; en preparación para el curso de teología que iría a hacer en Saint Maximin. Rezende fue elegido para continuar estudiando en Roma, en el Angelicum (Pontifícia Universidade), a Santo Tomás de Aquino y hacer su doctorado. En el año 54 defiende su tesis en teología.

Entre 48 y 54 vive en Francia, en la Provence, y en Italia, en Roma. En Sant Maximin cursó filosofía y teología. Con 24 años fue ordenado sacerdote. Su vida en Italia le permite entender la romanización del cristianismo y algunos aspectos característicos del catolicismo.

Retorna a Brasil en el año 1954. Inicia una propuesta de exigencia crítica y profundidad intelectual en la iglesia.

Finalmente llega a San Paulo, donde permanece de 1960 a 1964. Funda el Movimiento de Comunidades de Jóvenes Cristianos (CJC) y trabaja como asistente de equipos del Movimiento Familiar Cristiano, donde conoce a Odilon de Melo Franco Filho, psicoanalista e interlocutor confidencial.

En 1964, en la “revolución militar”, fue elegido Prior del Convento de los Dominicanos en Belo Horizonte, retomando las actividades en la Universidad Católica, y es miembro integrante de los grupos de reflexión sobre el Concilio Vaticano Segundo para poner fin “ a la era constantiniana” de la iglesia e iniciar la Teología de la Libertad.

Los idealistas de la Revolución Militar desenvolvieron una doctrina de Seguridad Nacional. En la confrontación, las ideas progresistas de la Iglesia eran vistas como un peligro para el poder establecido. Basta, como ejemplo, que el Congreso de la UNE en 1966 fue expresamente prohibido.

Dominicanos y franciscanos recibieron a los estudiantes, que hicieron su congreso. También escribieron un documento que fue recogido por los militares y sirvió de pretexto para escuchar las conversaciones “subversivas”. El Dr. Antonio precisó responder a un proceso policial militar, con amenaza de prisión, por el Acto Institucional N 5, promulgado el 13 de diciembre de 1968. Su pasaporte fue tomado por los militares para evitar que escapase del país.

Al recibir el aviso de la bolsa de estudios para hacer su doctorado en filosofía en la Universidad Católica de Louvain, recibe su pasaporte y consigue viajar en el año 69. Pero su nombre estaba incluido en la lista de profesores indiciados.

En plena crisis de la mitad de la vida, Antonio ya había decido volver a Europa y hacer su tesis de doctorado en filosofía, en la Universidad Católica de Louvain. El Prof. Alphonse De Waelhens, profundo conocedor de la fenomenología de Husserl y amigo personal de Maurice Merleau-Ponty, fue su orientador. Entre los varios dogmatismos que preocupaban al autor, el tema de la tesis, defendida en 1974, “avec la plus grande distinction”, fue sobre Merleau-Ponty: La Structure du Comportement, une critique du dogmatisme scientifique en psychologie. ¿Estaría Antonio preparando el terreno para su posterior dialogo con Bion?

Este doctorado en Louvain fue el marco de grandes cambios en su vida.  El autor pasa de la teología a la filosofía, más precisamente a la fenomenología existencial- hermenéutica. También pasa de la filosofía a la psicología y el psicoanálisis, con un contacto más profundo con Freud y Lacan.

El Dr Rezende, en la elaboración de una crisis personal a los 40 años, en la cual cuestionaba el sentido de la vida y de su vocación religiosa infantil, con los conflictos emocionales del celibato, opta, en Bélgica, por otra vida, con mujer e hijos. En 1969 encuentra a Sonia, con quien se casa en julio de 1971, al ser dispensado de los compromisos religiosos junto a la Santa Sede. Antonio encuentra en su mujer su musa inspiradora.

Para realizar esa nueva vida, sin el voto de pobreza, deciden ir a trabajar en la Universidad y el Cegep de Trois Rivières, en Quebec, sin poder aun regresar a Brasil. Los años en Canadá representaron para el profesor una revolución tranquila al conquistar una identidad adulta como esposo y como padre. Su disciplina en la Universidad era “Filosofía de la Educación y de la Cultura”. El artículo publicado en la revista Champs d´application, con el título Mutation culturelle et révolution politique, revela esa etapa de su vida.

En 1972 nace el hijo primogénito, Cristiano. En 1974 Rezende es absuelto del juicio político en Juiz de Fora, Belo Horizonte, y es convidado a ser profesor en la Unicamp, en Campinas, estado de San Paulo.

Como Director de la Facultad de Educación enfrenta el desafío para que esta ciencia alcance el nivel internacionalmente reconocido de las otras ciencias, como la física. Publica obras de valor como Crisis cultural y sub-desarrollo brasilero, Concepción fenomenológica de la educación, El saber y el poder en la Universidad: dominación o servicio, Iniciación teórica y práctica a las ciencias de la educación.

En 1978 presenta una tesis de libre-docencia: Educación y Ser-en el mundo: un proyecto de fenomenología de la educación.

Al jubilarse en la Unicamp, el Dr. Antonio comienza la formación psicoanalítica en la SBPSP. Dona Judith Teixeira de Carvalho Andreucci fue su analista durante cinco años.  En este período descubre el pensamiento de Bion.

En 1982 frecuenta el grupo de estudios que se reunía en la casa de Alicia Dorado de Lisondo desde 1980. Ese grupo actualmente se transformó en el Grupo de Estudios de Psicoanálisis de Campinas (GEP Campinas).

En el Instituto de Psicoanálisis de la SBPSP la principal novedad para él fueron Wilfred Bion y Melanie Klein.

Su preferencia por Bion se debe, en parte, al uso que él hace de los tres modelos  epistemológicos, conocidos como científico-filosófico, estético-artístico y místico-religioso.

Durante cerca de 20 años, de 1990 hasta ahora, estudio su obra y organizo cursos que son grabados, transcriptos y publicados. Un curso prepara al siguiente.

En la SBPSP nunca solicitó su pasaje a analista didacta a pesar de los pedidos de colegas y pacientes. La categoría didacta connota varias ambigüedades sobre el análisis de  formación psicoanalítica, tema que la autora de este artículo cuestiona, no concordando ni con el nombre ni con la penumbra de asociaciones en torno a un vértice pedagógico muy alejado de la postura analítica, en busca de poder en el establishment. Pero el análisis exige del analista una personalidad madura, cuando es un análisis de formación de colegas esta exigencia se potencializa. Concuerdo con Bion sobre la imposibilidad de separar teoría y práctica cuando se trata de la clínica psicoanalítica.

El Dr. Rezende nace freudiano, con quien descubre al inconsciente, el psicoanálisis y su originalidad epistemológica. Crece lacaniano, estudiando el estructuralismo y el lenguaje, después criticando al autor francés por no llevar en cuenta la experiencia emocional singular del paciente. En la madurez, en su formación en el Instituto de San Paulo, encuentra a Melanie Klein y con ella entra en la profundidad carnal de las relaciones primordiales. En su vejez se entusiasma con Bion, por sus revolucionarios aportes al psicoanálisis, que constan en este capítulo. Y ahora tal vez consiga ser él mismo, declara, con la ayuda de todos los maestros.

Una de las características de la cuarta edad podía ser la posibilidad de juntar simbolización y sabiduría.

En 2008 completa ochenta años de edad. Esta fue para él una experiencia importante. En el lenguaje de Bion, una verdadera cesura. Y no por mero acaso  recuerda el versículo bíblico: “Vita hominis octoginta anni, et amplius eorum labor et dolor”.

Es verdad que al completar 75 años, él ya había escrito un artículo sobre el  “borde del cuarto cuarto”. Pero entonces él no podía imaginar lo que ocurriría con la llegada de los ochenta, principalmente en lo tocante a su cuerpo.

De examen en examen, acaba descubriendo que estaba con insuficiencia renal. Un aspecto más psicológico de este nuevo período es una cierta pérdida de memoria local y de nombres.

Uno de los ítems de semejante simbolización lo convoca a un posicionamiento en relación a la muerte.  Por esto él  habla de “una demorada jornada de K hacia O”.

A los 85 años ofrece un curso en el GEP Campinas sobre simbolización en el psicoanálisis hoy, con una amplia lista de espera de colegas esperando un lugar.

En todo caso, desde ya, deja bien claro que él no quiere una muerte mecánica, en la UTI. El autor quisiera tener una muerte humana, en casa, de preferencia, simbolizada por sus familiares: respirando y dejando de respirar, cuando Dios recoja su soplo.

En este sentido él ha meditado bastante sobre la muerte como Pascua, o pasaje, de esta vida para otra. Y aquí viene una inquietud respecto del camino elegido.

Por esto mismo el gesto final de entrega puede ser la síntesis de una vida vivida por amor, hasta el fin. At-one-ment y atonement, al mismo tiempo, comunión y reconciliación. Bion tenía razón, también en relación a la muerte como don de sí.

En la vejez, hay ciertamente una modalidad diferente de experiencia mística. A solas con Dios.

He tratado de elegir ciertos hechos seleccionados de la extensa obra del Dr. Rezende  para compartir con el lector el valor de su aporte al psicoanálisis.

Destaco el dialogo que él es capaz de establecer con las otras ciencias, en especial la filosofía, para fundamentar las raíces, las convergencias y las divergencias con la originalidad del pensamiento psicoanalítico. También abordo el aporte que el Dr. Rezende nos ofrece, con su enorme  cultura, en el dialogo con otros pensadores y el psicoanálisis. A continuación algunos aspectos que Antonio Muñiz de Rezende reflexiona a partir del pensamiento de Wilfred Bion.

 

A) LA REVOLUCIÓN PROPUESTA POR BION:

Inspirado en la contribución de Thomas Kuhn en La estructura de las  revoluciones científicas y en la distinción que establece entre ciencias paradigmáticas y pré-paradigmáticas, el autor brasilero no deja de constatar la originalidad del  psicoanálisis en el sentido de ir más allá de todos los otros modelos y de cuestionarlos de manera creativa. Así, afirma que “el psicoanálisis es una ciencia pos-paradigmática”.

Lo que Bion proponía era una verdadera revolución en la concepción de la  clínica psicoanalítica, que no podía ser reducida psicóticamente a los impases de un realismo concreto ni tampoco a las versiones neuróticas de un imaginario falsamente simbólico.

En la perspectiva de Bion, el análisis tiene como meta “la expansión del universo mental”, tanto del analista como del paciente, mucho más allá del desarrollo del ego. El gran cuidado (therapéia) que todo analista debe tener es el de no permanecer en un mundo pequeño, con alma pequeña, impidiendo el crecimiento del paciente. Sabiduría tanto del analista de verdad, como del paciente bien analizado.

Es oportuno recordar la advertencia de Bion: “Con una buena interpretación la mente del paciente entra en expansión; y no es cierto que el analista sea siempre capaz de acompañarlo”. Este acaba siendo uno de los mayores desafíos que se presentan a todos los formadores de nuevos analistas: ayudarlos a crecer por el desenvolvimiento de la propia capacidad simbólica.

En el caso de Bion esto sucede con la invitación a cambiar de nivel y de vértice, pasando del más bajo al más alto: de acuerdo con “O”, en dirección a “O”. “O”,  infinito, informe, innombrable. No es de extrañar que Antonio Muñiz de Rezende declare su preferencia por el modelo místico.

El psicoanálisis, más allá de valorizar el consenso, insiste en el aspecto simbólico, con énfasis en la polisemia. Lo contrario da parte, en el paciente, de la univocidad psicótica reduccionista, sin alternativas posibles. El tratamiento para Bion  va a ser una tentativa de expansión del universo mental, cuyo camino es la propia  experiencia de verdad como concordancia.

Bion nos muestra claramente ese cambio de vértice, tanto a propósito de la Tabla como de los Elementos de Psicoanálisis. En la Tabla, él habla de ocho categorías (1. Elementos beta, 2. elementos alfa, 3. pensamientos oníricos-mitos-sueños, 4 .pre-concepciones, 5. concepciones, 6. conceptos, 7. sistema científico deductivo, 8. cálculo algebraico). Hay actualmente una tendencia, de muchos, en estancarse en la tercera categoría, como si Bion no hubiese sugerido cinco más.

Lo mismo se puede decir al respecto de los Elementos: se privilegian los dos primeros (o los tres primeros), sin llevar en cuenta el lugar y la función de los otros. Bion enumera claramente siete, aunque entrelineas deja entrever que son diez: 1. la relación continente-contenido, 2. la relación PEP ↔ PD, 3. amor-odio-conocimiento, 4. la relación razón-pasión, 5. pensamiento-idea, 6. afecto-emoción-sentimiento, 7. narcisismo-socialismo, 8. acción-actuación, 9. comunicación-lenguaje, 10. analogía-simbólica y transformaciones. Semejante complejidad es todavía más evidente en su libro sobre las Transformaciones, y más elaborada en Atención e Interpretación.

 

B) LOS MODELOS

El uso de los modelos permite que el psicoanalista bioniano haga las necesarias transformaciones, en el pasaje de la extracción para la transacción dentro del proceso de abstracción.

Extracción a partir de los elementos beta, transformaciones con elementos alfa, para llegar a los elementos sigma por medio de la transacción. Así, entonces, ocurre la intuición  y el concepto, terminando la fase de la abstracción y comenzando la fase de la realización.

El proceso todo comporta las siguientes etapas: 1) atención-percepción. 2) abstracción, con extracción y transacción. 3) simbolización, con  intuición y  concepto. 4) realización, comenzando con la nominación y terminando con la designación referente. Esto le permite alertar al Dr. Rezende sobre el hecho de que algunos lectores de Bion no parecen tener conocimiento del sentido epistemológico de la realización, como experiencia complementaria de la abstracción.

Resumidamente, el Dr. Rezende se sirve del modelo mito-poético-religioso de la Biblia, para mencionar el soplo de Dios en la creación de todas las cosas. Soplo, esto es, spiritus en latín, pneuma en griego, ruah en hebraico. Dios sopló y creo. Aspira y recoge. Nosotros vivimos al ritmo de la respiración divina.

Bion privilegia el modelo místico-religioso: “siendo O”, en el reconocimiento de que ser es más importante que conocer. Ni sólo inmanencia ni sólo transcendencia, sí las dos juntas en una relación estructural-simbólica, en una ética-mística. Muñiz de Rezende adhiere a un modelo místico-religioso, proponiendo en la práctica un modelo ético-místico, en el cual el ser predomina sobre conocer, decir, e incluso hacer. Místico, en el sentido en que el propio Bion nos habla de at-one-ment como comunión, semejante a la que es estudiada por San Juan de la Cruz, pero también por otros místicos de otras culturas.

Bion explicita en qué sentido está hablando de lo místico con características típicas que también son las del genio y del mesías. El genio con ideas nuevas; el mesías con ideas promisorias; el místico con ideas verdaderas. Entre los místicos cristianos él cita, principalmente, Mestre Ekchart y San Juan de la Cruz, sin olvidar la mística hindú, comenzando por la epopeya Mahabárata, especialmente en el  capítulo de la Canción sublime.

En relación al modelo científico-filosófico, podemos citar Kant y los empiristas ingleses, como Locke y Hume, pero también los modernos, como Karl Popper y Wittgenstein. En relación al modelo estético-artístico es imposible no citar a Samuel Becket, que fue su paciente, y no dejó de influenciarlo en la  redacción de la Trilogía Fantástica.

Muñiz de Rezende se sirve también del modelo científico-filosófico para mostrar como el soplo produce energía. La energía (E=mc2) produce materia, que a su vez evoluciona hacia la vida. Y la vida vuelve a ser espíritu. Espíritu, energía, materia, vida, espíritu…, de Dios a Dios.

Bion, refiriéndose a aquello que no pudiendo nombrar podemos llegar a ser, gustaba de citar la frase, en Paraíso perdido, en que Milton habla de lo infinito, informe e innombrable; y, en la pluma de Shakespeare, esta otra frase citada por Hamlet: “Hay más cosas entre el cielo y la tierra de lo que puede sospechar nuestra vana filosofía”.

Usando la nominación de Jean Ladrière, podemos afirmar que en las ciencias formales, del tipo de la matemática, la verdad es coherencia; en las ciencias empírico-formales, del tipo de la física, la verdad es correspondencia; en las ciencias humanas, del tipo de la antropología, la verdad es consenso simbólico. En el psicoanálisis, en tanto ciencia pos-paradigmática, la verdad es concordancia o concordia.

Amplificando someramente lo anterior, recalquemos que En las ciencias formales la verdad es coherencia, en función de la relación que se establece entre la semántica y la semiótica, esto es, entre el sentido y sus señales. Al transponer lo anterior en el campo de la lógica formal, tenemos: si A=B, y B=C, entonces A=C de manera unívoca y absoluta. En el campo del psicoanálisis, el ejemplo de una coherencia enferma es la del mentiroso: al haber mentido una vez, y para ser coherente con esa primera mentira, él va a tener que continuar mintiendo la vida toda.

En las ciencias empírico-formales la verdad es correspondencia a la realidad. El ejemplo clásico es el del agua que hierve a cien grados centígrados. Para saber la verdad de semejante afirmación la observación es precisa y es suficiente. La verdad como consenso simbólico es una característica de las ciencias humanas, en las cuales la cultura va más lejos que la naturaleza (física). Vigotski habla de las marcas de lo humano. Nosotros, como psicoanalistas, pasamos a trabajar humanamente, con lo bio-psíquico-socio-cultural-histórico.

 

C) PERSONALIDAD:

Bion prefiere hablar de personalidad.  Para él la personalidad se entiende como  “estructura de relaciones marcantes de naturaleza emocional-afectiva, que desde el inicio la caracterizan, al punto de diferenciarlas de otras personalidades así igualmente constituidas”. El Dr Rezende destaca en esta definición: 1. estructura, 2. relaciones, 3 marcas-características, 4 emocionales-afectivas, 5. diferenciación constitutiva, 6. interacción, 7. socializante. 8. Desde el inicio. Estos son los aspectos a considerar en el análisis de la personalidad de un paciente en análisis bioniano.

A su vez, Bion (y Merleau-Ponty) nos permiten definir la estructura como  “multiplicidad unificada por un orden cuyo sentido es correspondencia intencional a una situación existencial” Mi amigo campinense enfatiza la diferencia entre el estructuralismo formal (¿lacaniano?) y el de Merleau-Ponty, que acentúa la situación existencial.

 

D) LA FUNCIÓN SIMBOLICA:

El símbolo es definido como “una polisemia encarnada, que se estructura dinámicamente, en la dialéctica de la inmanencia con la transcendencia”.

En primer lugar la polisemia. La semántica del símbolo nos hace reconocer, desde luego, la posibilidad de muchos sentidos para una misma palabra o situación humana, sin excluir el uso que el inconsciente puede hacer de ellas.

En segundo lugar, también la semiótica se diversifica, de la  forma como hoy es consensual entre los líderes del pensamiento complejo. En la simbolización psicoanalítica, las primeras señales son las del propio cuerpo (o carne del mundo, al decir de Merleau-Ponty).

Valorizando al máximo la función simbólica, podemos decir que ella comporta cuatro momentos mayores: de percepción, de abstracción, de realización y designación referencial. Y ahora sí, percibimos la complejidad de la  función analítica, una vez que ella abarca todos esos factores en sus diversas etapas. Con los Elementos de psicoanálisis aprendemos el lenguaje psicoanalítico; con Atención e interpretación aprendemos a observar el material y a designar el referente; con Transformaciones aprendemos a transformar beta en alfa y alfa en sigma. Con todo eso desarrollamos nuestra  función  analítica como función simbólica, comunicativa y referencial.

La gran intuición y mismo el parentesco existente entre la simbolización y la  sabiduría son evidentes. La simbolización como capacidad de juntar varios sentidos (en la polisemia), la sabiduría como capacidad de resolver conflictos derivados de la univocidad esquizofrénica, en sus diversas formas y diversos niveles; comenzando  por lo que ocurre en el relacionamiento del analista con su paciente, más también de los  analistas entre sí, en función de diversas escuelas, tanto desde el punto de vista teórico como clínico.

Bion denuncia el “dogmatismo moralista psicótico” como señal de falta de sabiduría en el cultivo tanto de la univocidad como de la equivocidad. La sabiduría simbólica me parece que es una de las principales contribuciones del psicoanálisis a la ciencia y a la propia filosofía en este período pos-moderno.

Hay un dinamismo típico en la “dialéctica de la inmanencia con la transcendencia”. El autor homenajeado enfatiza: ¡Hay sentido! ¡Hay sentidos! ¡Hay más sentidos! Una postura cercana a lo que intentaron designar Luc Ferry y André Comte Sponville con la “sabiduría de los modernos”

 

E) “O”

Dice Muñiz de Rezende: “En los textos psicoanalíticos Bion continua usando el símbolo “O” para designar la Realidad Última, a cuyo respecto proclama su fe: “Creo en la Realidad Última como un hecho primordial”. ¿Cómo hablar de lo innombrable? Más que hablar, importa ser. Ser “O”, o más precisamente venir a ser “O” (Being “O”). Es de esta forma que el modelo científico-filosófico bioniano se prolonga en el modelo místico-religioso, (o ético-místico, como actualmente muchos prefieren llamarlo).

De cualquier forma, la propuesta es siempre la misma: la expansión del universo mental, por medio de la transformación en ser. Y en esto consiste la sabiduría: ser, en dirección a “O”,  de acuerdo con “O”.”

El autor minero gusta decir que esta es la manera como Bion retoma el gran tema que dio origen a la filosofía clásica: con la cuestión del Ser y de los seres, del Uno y lo Múltiple, del Todo y de las Partes, del Comienzo y del Fin, de la Orden y del Desorden, del Infinito y del Finito. No por pura coincidencia este fue también el tema del Profesor Rezende en su primera tesis, en vista de un doctorado en teología, defendido en 1954, en Angelicum, Pontifícia Universidade Santo Tomás de Aquino, en Roma. Ella tenía por título Del deseo de sabiduría a la fe teologal.

La expansión mental tiene como referencia el propio infinito: en dirección a “O”, de acuerdo con “O”. Todo ocurre por medio de una comunión profunda con” O”, en la forma de at-one-ment, con el Otro y con los otros.

Bion habla de la capacidad negativa y de la tolerancia a la frustración como características innegables del sabio. Y continúa mostrando cómo la verdadera sabiduría es aprendida con la experiencia. No cualquier experiencia, pero muy precisamente la de ser, la de ser el propio “O” (Being O). Una experiencia que los propios místicos describen como at-one-ment o comunión, en unión (at-one) con el Ser: “siendo O”.

No apenas tolerancia a la frustración, en el sentido de soportar la ignorancia, sino también capacidad negativa, en el sentido de entender como la negación es  consecuencia inevitable de la in-finitud, del in-finito, que como tal no tiene forma ni puede ser nombrado.

“Creo en la realidad última como en un hecho primordial”, dice el Dr. Rezende; mismo sabiendo que, para Bion, esta fe no es propiamente religiosa sabemos que ella tampoco es incompatible con la fe de los místicos.

 

F) PENSAMIENTO ARISTOTELICO–TOMISTA EN LA OBRA DE BION.

En la tentativa de mostrar los principales temas del pensamiento aristotélico-tomista, el maestro brasilero menciona los siguientes: la distinción entre esencia y existencia en los seres creados; la cuestión de la participación de la analogía tanto del ser como del lenguaje; la primacía de la causalidad final sobre la eficiente y de la  formal sobre la material; el énfasis ético como característica del ser humano.

 

G) BION Y KANT

En relación a Kant y valorizando el papel de la intuición eidética, Bion cita con frecuencia la frase kantiana que reza: “Intuición sin concepto es ciega, concepto sin intuición es vacío”. Entretanto, el psicoanalista indiano toma todo cuidado en decir que cita a Kant a su modo, esto es, “bionianamente”.

Personalmente, el Dr. Rezende piensa que semejante cuidado busca principalmente  salvaguardar el modelo místico-religioso, para el cual una intuición puede ser sin concepto (porque es innominable), y por eso mismo ciega, sin entretanto ser vacía. Donde, en el caso de Bion, la importancia de la capacidad negativa, junto al reconocimiento de que el “verdadero sabio sabe que no sabe”. El “infinito, informe, innombrable es una invitación a ser, mucho más que a conocer.

 

H) KLEIN, BION,  HEIDEGGER

El pensamiento no nace apenas ante la frustración, sino también en consecuencia de la satisfacción. Quien nos ayuda en este caso es el propio Heidegger, con la respuesta que dio a la pregunta “Was heisst Denken”, ¿qué significa pensar? Sabiamente él respondió: “Denken heisst Danken”: Pensar significa ser agradecido. Semejante posición parece ser también la de Melanie Klein en Envidia y gratitud. Y quedamos todavía mejor situados para entender lo que Heidegger nos enseña al respecto del Pre(s)ente y de la Pre(s)encia como Ser-ahí (Dasein), un Ser-en-el-mundo (In-der-Welt-Sein) que es también Ser-con-los-otros (Mit-Sein).

Melanie Klein afirma que “pensar significa ser agradecido” y muestra cómo el agradecimiento hace pensar en cómo retribuir, de manera generosa y creativa, lo recibido. En sentido clínico es como si Melanie Klein afirmase que el tratamiento psicoanalítico consiste en despertar y desenvolver cada vez más el agradecimiento del paciente.

 

I ) EXPERIENCIA:

Para  Bion la sabiduría es sólo aquella aprendida con la experiencia (Learning from experience). No es una experiencia cualquiera, sino aquella específica de la Realidad Última en sus diversas y posibles manifestaciones.

Y es finalmente de este respecto que él habla de un movimiento de K hacia O, pudiendo llegar a la reiterada situación de at-one-ment: de acuerdo con “O”, en dirección a “O”.

Un aspecto importante en la evolución del Dr. Rezende, en función del  psicoanálisis de Bion, tiene que ver con la manera como él se refiere a Kant y a Hume. En consecuencia, también al citar Hume y al empirismo inglés, Bion valoriza “el aprender de la experiencia”, pero enfatizando la diferencia existente entre la experiencia de ser a cualquier otra, especialmente en el caso de la experiencia mística. Experiencia sin más, pero no cualquiera.

 

J) ÉTICA

Con inspiración en Emmanuel Levinás y Carlos Josaphat, juntamente con Paul Ricoeur y Jacques Derrida, el autor latinoamericano enfatiza el lugar del otro y el principio de solidaridad, un redescubrimiento de la ética como ideal humanitario.

Esta vida en dirección a “O” acaba siendo la propia definición de la ética, que desde Aristóteles y Santo Tomás fue puesta en relación con una recta ratio agibilium -una recta razón de actuar- rectificada por el amor al bien supremo. Todo eso sin olvidar que agere sequitur ese: al pie de la letra, la acción emana del ser. Sabiendo o no sabiendo Bion no deja de definir la ética en términos místicos (más que de simplemente en términos metafísicos). Y esta pasa a ser una de las principales características del psicoanálisis contemporáneo. Hay una ética del venir a ser sí-mismo. Desde el punto de vista de Bion, una ética que también es mística, una vez que el ser-sí-mismo queda subordinado a venir-a-ser-O. Y también la ética adquiere valor terapéutico en la vivencia más saludable de las relaciones  humanas.

 

K) LA CUESTIÓN DE LA VERDAD.

Bion reinterpreta el mito de Edipo a la luz de la verdad. La pregunta de la Esfinge puede ser actualizada en los siguientes términos: “¿Edipo, quién eres tú de verdad?”. El autor indiano acentúa que los problemas sexuales de Edipo son una consecuencia de la ignorancia del héroe sobre su propia identidad, su verdad. ¿Quién  mismo yo soy, frente a los otros, frente al Otro y frente a mí mismo?

La experiencia de la verdad, típica del psicoanálisis bioniano, es la concordia, o la concordancia. Se entiende una concordancia no apenas gramatical-lingüística, pero sí vital y emocional-afectiva; en las palabras de André Green, en el interior de un discurso vivo, en el cual encontramos la relación entre representación y afecto, por ocasión de la experiencia simbólica.

Siendo “O” semejante punto de vista viene a confirmar la apelación del analista de verdad como siendo un “analista que es”, con ideas nuevas (como genio) y promisoras (como mesías).

No es fácil comentar críticamente la obra de quien tanto aprendí y mucho tengo que agradecer. Pero el pensamiento crece en las divergencias, en el encuentro con el otro, en la alteridad, en las buenas provocaciones y no en una tibia homogeneización para aplanar las diferencias, o, peor aún, la peligrosa idealización que puede conducir a la mortal veneración. Dialogaré en relación a los siguientes puntos: las ideas de Muñiz de Rezende sobre el análisis didáctico, los estados mentales primitivos, la experiencia religiosa y la identidad analítica,

 

a) Sobre el análisis didáctico.

A este propósito y con Bion, el Dr. Antonio también afirma que uno de los sentidos más saludables de la función didáctica es el reconocimiento de que un analista didacta debería ser un sabio con bastante experiencia, para ayudar a los colegas en formación a que se tornen más sabios. Es por esto que Lacan cuestionaba la institucionalización de semejante función, afirmando de manera categórica que “l´analyste ne se s´autorise que de lui-même”. No es la institucionalización que autoriza al didacta. Es la verdad de la   práctica psicoanalítica, tanto en el sentido activo como en el pasivo.

Que un candidato tenga que dejar de hacer análisis con un analista para pasar a un analista didacta le parece al Dr. Rezende injusto y violento. La autora de esta reseña también considera las consecuencias de la interrupción de un análisis por normas del establishment.

Concuerda con el autor cuando enfatiza que el análisis didáctico está enraizado en los males de la institución psicoanalítica. En ella puede proliferar un consenso forjado, fabricado, que puede propiciar la corrida en busca del poder político e intereses mezquinos como la reserva de mercado, en lugar de la procura de sabiduría y  desenvolvimiento del ser, de la personalidad del analista para poder realizar con creatividad, madurez y verdad su función. Solo así, los otros colegas en análisis, podrán, tal vez, alcanzar una identidad analítica madura.

El Dr. Antonio deliberadamente optó por no ser un analista didacta y pasar por el proceso que nuestra institución exige, pero a ella pertenece como profesor y analista titular. Un gesto de protesta, coherente con las críticas que expone en su obra.

Entretanto, la institución es un mal necesario para la formación analítica, para el aprendizaje compartido en las discusiones clínicas\teóricas, para encontrar continencia para pensar y trabajar con ideas disruptivas sin caer en la monopolización del supuesto básico de dependencia. La institución debería ser un atelier para privilegiar la creatividad, la curiosidad ante la tarea analítica, el diálogo, las discordancias, los cambios, lo nuevo. También debería difundir nuestra ciencia-arte y el encuentro trans-disciplinar.

El autor es grato a la Sociedad Brasilera de Psicanálise de São Paulo, donde encontró interlocutores privilegiados como Odilon de Mello Franco y Antonio Sapienza, entre tantos otros.  En ella entró en contacto con la obra de Melanie Klein y de Bion. También aceptó realizar su análisis didáctico.

En este sentido, creo que con la experiencia en el complejo ejercicio de la función analítica, con su recorrido por varias instituciones, inclusive las religiosas, este pensador ejemplar profundiza y amplia las críticas a este modelo de formación, ayudando a  procurar otros caminos para transformar al establishment vigente.

Pero la propuesta de Lacan, en la que al final el analista “ne s´autorise que de lui-même”, con la que concuerdo en principio, me parece muy peligrosa en la práctica, porque la arrogancia, psicopatía, perversión, psicosis (desconexión de la realidad interna y externa), pueden llevar a un colega a autorizarse a ser lo que no puede ser en aquel momento, o que nunca podrá ser. ¿Un torturador como Videla hubiese podido ser analista? Como el análisis personal es limitado, íntimo y sigiloso, el analista nada puede hacer que no sea trabajar con su difícil paciente en la sala de análisis. ¿Quién le pone el cascabel al gato e impide la titulación de un colega que no puede ejercer la función analítica? Concuerdo en que la autorización para ese ejercicio es una cuestión interna, que nasce en las entrañas del ser maduro. Es preciso reconocer que el psicoanálisis tiene sus limitaciones y que no siempre consigue transformar  una personalidad psicopática, perversa o fanática.

 

b) Los Estados Mentales Primitivos y los nuevos/viejos dolores del alma.

El Dr. Antonio aborda con enorme claridad la diferencia epistemológica entre las diferentes ciencias: formales, empírico-formales, humanas, y el psicoanálisis.

Considera al psicoanálisis como una ciencia pos-paradigmática, inspirado en Thomas Kuhn. Ciencia de “O”. Ella se sirve de los modelos de las otras ciencias, que abandona, por la originalidad de su objeto: el sujeto del inconsciente. El psicoanálisis representa un corte epistemológico mismo dentro de las ciencias humanas. El criterio de cientificidad es lo analizable, en el juego de la resistencia y la transferencia, en el núcleo de la intersubjetividad.

Mi cuestión surge cuando el profesor coloca como conceptos operacionales en el psicoanálisis la capacidad negativa, la asociación libre y la escucha analítica. Me explico.

Concuerdo con la función de la capacidad negativa para tolerar los misterios de la mente humana y poder decir “no” a las respuestas dadas, para no caer en el peligro de la saturación y abortar la inquietante extrañeza ante el porvenir. Pero pienso que en el modelo neurótico, análogo al sueño, con un aparato mental formado y un inconsciente sexual y significante, represión y lenguaje, es posible apostar en la asociación libre y la escucha analítica con atención flotante.

En las nuevas/viejas patologías del alma, cuando el aparato no está constituido o presenta enormes agujeros mentales, la palabra simbólica no se formó. No hay síntomas, por esto hablamos de trastornos.

En estas patologías -estados autistas, adicciones, enfermedades psicosomáticas, bulimia, anorexia, etc.- los Estados Mentales Primitivos aparecen en actos. El analista precisa estar atento al lenguaje preverbal, a lo sensorial, al cuerpo, a los gestos. La observación psicoanalítica es fundamental para soñar lo que es casi del orden de lo impensable e indecible. No hay palabra simbólica. Las huellas inscritas en el inconsciente no reprimido de la segunda tópica, no alcanzaron la representación, ni la palabra, son la marcas ingobernables.

 

c) Experiencia religiosa e identidad analítica

El autor homenajeado trabaja arduamente en sus textos la posibilidad de establecer una nueva relación entre el psicoanálisis y la experiencia religiosa. Primero esboza un psicoanálisis de la religión, pero en seguida examina la posición religiosa de los  propios psicoanalistas: ¿cómo es el dios de este psicoanalista? Un diálogo entre psicoanálisis y teología se torna prácticamente inevitable para él.

Su historia de vida, su coraje para iniciar su análisis y una nueva profesión, lo autorizan  a examinar minuciosamente la dimensión religiosa del ser humano, y también del ateísmo.

Pero creo que sólo en la experiencia clínica singular, sería tal vez posible conjeturar quién y  cómo es el dios de un colega.

 

1) La intersubjetividad y la dimensión religiosa de la persona del analista.

El Dr. Antonio también nos podría mostrar más detalladamente las implicancias de la dimensión religiosa de su personalidad en la clínica al ejercer la función analítica en la experiencia emocional con su paciente, en la intersubjetividad de la relación, con la persona del analista en escena, con el foco puesto en el vértice religioso.

Como ejercicio de ficción pienso que puedese ser una tentación para un paciente forzar y querer inducir a este analista ilustre a hablar sobre religión, filosofía, antropología, sociología, literatura, psicoanálisis etc. Con esta estrategia inconsciente el “hablar sobre” dificultaría el trabajo analítico sobre la función y los sentidos de aquella apelación en la relación analítica. El paciente puede lanzar un anzuelo para conversar sobre temas caros a su analista. La dificultad puede ser percibir la función, el sentido de la conversación propuesta para no escapar del objeto analítico y de la experiencia emocional en curso.

Aprendí sobre este peligro con un paciente exilado, ideológicamente fanático de izquierda, que estaba escribiendo una tesis sobre la dictadura en argentina, desafiando a su orientador quien pensaba que su alumno precisaba de más tiempo de sedimentación para que el tema no fuese tan pasional. Entendí que esa figura paterna en la transferencia se ocupaba de la parte fanática del paciente, que necesitaba poder pensar. Pero muchas veces mordí el anzuelo y quedé prisionera de su discurso fascinante, intrigante sobre personajes y episodios por mí desconocidos. Fue el Dr Dario Sor quien con su perspicacia me ayudó a percibir este juego perverso.

 

2) Ateísmo y Psicoanálísis

El Dr. Rezende en su obra relaciona el ateísmo con la psicosis

¿Será que no sería necesario indagar en la relación subjetiva con cada paciente el sentido singular del ateísmo y su función en el análisis? ¿Será que no se corre el riesgo de estar con memoria y con deseo ante el paciente que se considera ateo ante el analista Antonio? ¿No existiría un a-priori lógico? ¿La declaración del ateísmo en sesión podría ser una provocación? ¿Un sofisticado ataque erudito? ¿Una violenta confrontación? ¿Una encrucijada donde la rivalidad y la envidia  entran en el campo analítico con tropismos e fantasías asesinas? ¿Racionalizaciones para evitar la vivencia de desamparo ontológico, catastrófico? ¿Una tentativa de separación e individuación ante el profesional sabidamente religioso? O tantas otras posibilidades a investigar con capacidad negativa.

 

d) Procura de análisis, idealización, tropismos creativos

Indago: si el paciente viene a las sesiones es porque en algún lugar de su mente él tiene una esperanza de cambio y transformación. Hay un tropismo creativo y nos cabe revitalizarlo para ampliar el universo mental. ¿Será que en el inicio de un análisis como, análogamente, en el inicio de un enamoramiento, hay en el paciente un estado de idealización? El peligro reside en la perpetuación de este estado de adoración y fascinación que impiden el análisis.

Este texto es una merecido homenaje y un gesto de gratitud, de reconocimiento, por parte de PPL y de la comunidad psicoanalítica al Profesor, Doctor, Antonio Muñiz de Rezende  por el valor de su obra escrita, la importancia de los temas abordados y la divulgación del psicoanálisis contemporáneo en Brasil y en el exterior. Escribirlo fue un trabajoso placer renovado.

Todos los cursos de Antonio Muñiz de Rezende estan en el site de Febrapsi para ser consultados por los interesados. www.febrapsi.org.br

 

1990

Curso: Simbolismo e simbolização
1. O conceito psicanalítico de símbolo
2. Simbolização e linguagem simbólica
3. O alcance epistemológico da simbolização – uma terceira tópica na prática clínica de Freud.

 

1991

Curso: Psicanálise e filosofia da linguagem
4. Psicanálise e filosofia da linguagem
5. Interpretação, exegese e hermenêutica: a investigação em psicanálise
6. O símbolo e seus destinos
7. A semântica e a questão do sentido
8. Significância e semiótica
9. A referência e o referente
10. A pertinência e a estrutura semântica
11. A relevância e o sujeito do desejo
12. A provocância e o desejo do outro
13. A pragmática e a interação semântica
14. A recorrência e a história do sujeito
15. A transferência: passado e futuro no presente
16. O ser e a verdade: transformações
17. De acordo com “O”, em direção a “O”: interpretação e simbolização

 

1992

Curso: Bion e o futuro da psicanálise
18. Bion e o futuro da psicanálise
19. A noção epistemológica de modelo: abstração e simbolização
20. Pensamento: atividade e processo de pensar
21. Distúrbios do pensar e seu tratamento psicanalítico
22. Pensar psicanaliticamente a psicanálise com a ajuda de Bion
23. Do sensório-sensível ao estético-artístico. Simbolização do primeiro grau
24. Da fantasia ao mito-poético. Simbolização do segundo grau
25. Das paixões ao agir humano. Simbolização do terceiro grau
26. Sem memória e sem desejo
27. Das teorias psicanalíticas à verdade vivenciada. Simbolização de quarto grau
28. O místico-religioso. Simbolização de quinto grau
29. O ato de fé
30. Virtudes e dons do analista
31. Ascética e mística. Bion, um sábio bem disciplinado
32. Bhagavad Gitá: Bion, da Índia para a Inglaterra e o mundo
33. “Há mais coisas entre o céu e a terra do que pode suspeitar a nossa vã filosofia”

 

1993

Curso: A metapsicanálise de Bion, além dos modelos
34. A metapsicanálise de Bion, além dos modelos
35. O processo abstrativo: “das coisas às palavras”
36. Simbolização e realização: “das palavras às coisas”
37. Psicanálise é … psicanálise!
38. O objeto psicanalítico segundo Bion
39. A realidade última
40. O analista real
41. Realização e crescimento
42. A dupla frustrada e os ataques ao elo de ligação
43. A função analítica: análise, re-análise, auto-análise.
44. Evoluções de “O” para K e de K para “O”.

 

1994

Curso: Ser e não ser sob o vértice de O.
45. Ser e não ser: o meta-realismo negativo na psicanálise de Bion
46. Cesura: cisão e decisão na elaboração da PEP
47. A elaboração da PD
48. Realidade física, realidade psíquica, realidade última. Mudança de vértice e  transformações
49. O “analista que é”
50. De acordo com “O”, em direção a “O”
51. A negatividade segundo Bion
52. A experiência meta-real negativa
53. A sabedoria do analista
54. A atualidade de Bion dentro do movimento psicanalítico

1995

Curso: Wilfred Ruprecht Bion, uma psicanálise do pensamento
55. Bion pensa e repensa uma psicanálise do pensamento
56. Uma teoria do processo de pensar
57. Três modelos para se ler a Grade
58. O pensamento e a experiência emocional
59. O pensamento fetal e a experiência unitária
60. A experiência dual do bebê com a mãe
61. A tríade e o pensamento dialético
62. Distúrbios do pensamento: o pensamento psicótico
63. O pensamento neurótico
64. O pensamento esquizofrênico
65. O pensamento simbólico de um “self” desenvolvido

 

1996

Curso: A questão da verdade na investigação psicanalítica
66. A questão e os problemas da verdade, no caso específico da psicanálise
67. A verdade como coerência. Psicanálise e ciências formais
68. A verdade como correspondência. Psicanálise e ciências empírico-formais
69. A verdade como consenso-simbólico. Psicanálise e ciências humanas.
70. A verdade como “alétheia”:  desvelamento e não-esquecimento
71. A verdade como desnudamento do “ser humano”
72. O desmascaramento: personagem e personalidade. Verdadeiro e falso self.
73. A verdade de Narciso, ou a quebra do espelho
74. Édipo e a verdade: o iconoclasmo na destruição dos ídolos
75. Mudança catastrófica e resistência à mudança
76. A verdade como “não esquecimento” de “O”
77. A verdade “de acordo com “O”

 

Em 1997:

Curso: Investigação e escrita psicanalítica segundo Bion
78. Investigação e escrita psicanalítica segundo Bion
79. A observação psicanalítica
80. Transformação em psicanálise
81. A construção dos objetos psicanalíticos
82. A interpretação: desconstrução e reconstrução
83. A comunicação ao analisando
84. A publicação aos outros analistas
85. Teorias em confronto
86. Contribuições ao movimento psicanalítico
87. Escrita psicanalítica e filosofia da linguagem

 

1998

Curso: O paradoxo da psicanálise, uma ciência pós-paradigmática
88. Ciência da psicanálise e psicanálise da ciência
89. A experiência terapêutica da verdade
90. A evidência da intuição psicanalítica
91. O conceito na simbolização
92. A experiência da ordem e o sistema científico dedutivo
93. O alcance epistemológico da elaboração da PEP
94. O alcance epistemológico da elaboração da PD
95. A arrogância e o dogmatismo-moralista-psicótico
96. O fanatismo de todos os tipos (sem excluir o psicanalítico)
97. A capacidade negativa de K para “O” e de “O” para K.

 

1999

Curso: A clínica de Bion, na teoria e na prática
98. A clínica psicanalítica, além do modelo médico
99. Uma clínica do pensamento
100. Mudança do aprendizado ao crescimento – “Transformações”
101. A clínica da psicose e o pensar do esquizofrênico
102. A parte neurótica da mente
103. A clínica na prática: seminário clínico I
104. A clínica na prática: seminário clínico II
105. A clínica na prática: supervisão I
106. A clínica na prática: supervisão II
107. Nem prática sem teoria, nem teoria sem prática

2000

Curso: A psicanálise atual na interface das novas ciências
108. Aprendendo com a experiência psicanalítica
109. A lógica do pensar psicanalítico
110. A lógica simbólica, não unívoca
111. A lógica relativa, não absoluta
112. A lógica da psicanálise, uma lógica na incerteza
113. Uma lógica da intersubjetividade
114. Uma lógica binocular
115. A lógica do terceiro incluído
116. A lógica da psicanálise e a lógica clássica

 

2001

Curso: Desenvolvimento e maturidade – por uma psicanálise de adultos
117. A identidade pessoal do adulto: maturidade e imaturidade
118. Amor e sexo na vida adulta
119. Ser pai, ser mãe –  uma experiência que amadurece
120. O filho adulto – seus pais e irmãos
121. ¿O que há antes e depois da família?
122. Do pacto edípico ao pacto social
123. Édipo, cultura e linguagem
124. Psicanálise de um paciente que trabalha
125. Psicanálise, espiritualidade e o ócio criativo
126. Caesura na crise da idade plena

 

2002

Curso: A expansão do universo mental segundo Bion
127. A expansão do universo mental, além de todos os modelos
128. A angústia como sintoma-sinal de uma mente fechada
129. Saturação e insaturação mental em K e Ksi – LH/K.
130. Razão↔paixão, pensamento↔idéia, comunicação↔linguagem
131. Simbolização e capacidade negativa
132. Realidade última e at-one-ment
133. ¿Conflito entre psicanálise e religião: Por que Freud rejeitou Deus?
134. O gênio, o messias e o místico em sua relação com o grupo
135. Bion a mística e os místicos
136. Expansão do universo mental e visão do mundo

 

2003

Curso: Ética da psicanálise ↔ Psicanálise da ética
137. O analista que é e o pseudo analista
138. O paciente que é: dolente, patiente, analisante
139. O sujeito que é “… finalmente em questão”
140. O aparecimento do outro e o surgimento da ética
141. Ética e psicanálise das relações interpessoais
142. Apelos e respostas: identidade e responsabilidade solidária
143. A Norma: A Lei acima de todas as leis
144. Falha, falta e culpa  – amor, ódio e reparação
145. A felicidade no presente
146. Imanência e transcendência na humanização da ética
147. Conclusão: a ética na sessão de análise

 

2004

Curso: Os elementos de psicanálise na alfabetização dos analistas
148. Os elementos de psicanálise na práxis da psicanálise bioniana
149.1o. elemento: a relação continente/contido
150. 2o. elemento: a posição esquizo-paranóide e sua elaboração
151. 2o. elemento:  elaboração da posição depressiva
152. 3o. elemento: o vínculo de amor-ódio e conhecimento
153. 4o. elemento: razão/paixão
154. 5o. elemento: pensamento/idéia
156. 6o. elemento: sentimento e emoção
157. 7o. elemento: ação/atuação
158. 8o. elemento: narcisimo/social-ismo
159. 9o. elemento: comunicação em psicanálise – linguagem e afeto
160. 10o. elemento: transformações.

 

2005

Curso: Transformações, uma leitura transformada
161. Transformações, uma obra diferente
162. Simbolização transformadora
163. Linguagem e representação – a analogia simbóloica
164. Polissemia afetiva e escolha de nsentido
165.  A comunicação intersubjetiva
166. A interpretação na relação
167. Nomeação, comunicação, publicação
168. A verdade como critério da relação
169. Da aprendizagem ao crescimento
170. ¿O movimento psicanalítico e a transformação da psicanálise: uma  psicanálise ou várias?

 

2006

Curso: Atenção e Interpretação, a dinâmica de uma sessão de análise
171. Mentira, inveja, apropriação indébita e maledicência
172. A linguagem de êxito
173. A mediciana como modelo
174. Realidade sensorial e realidade psíquica
175. Sobre a alucinação
176. Simbolização
177. O Gênio
178. O Messias
179. O Místico
180. A contribuição de Bion depois de Freud

 

2007

Curso: As paixões de um paciente em análise
181. As paixões de um paciente em análise
182. Estrutura e funcionamento do universo passional: o sentido das paixões
183. A frustração e as paixões do outro
184. Satisfação
185. Felicidade, se possível
186. Razão↔Paixão/Pensamento↔Idéia
187. Afeto↔Emoção↔Sentimento/Sofrimento e dor
188. As paixões de Narciso e o desafio da socialização
189. Comunicação↔linguagem: um discurso apaixonado
190. A sabedoria do analista e do paciente. Ética e psicanálise: as paixões como material da virtude

 

=> Aulas ministradas em Ribeirão Preto, a um grupo de psicanalistas em formação:

Curso: A identidade do Psicanalista. Função e fatores
191. Função analítica e função alfa
192. Função analítica e Rêverie
193. Função analítica e compadecimento
194. Função analítica e capacidade de nomear
195. Função analítica e capacidade negativa
196. Função analítica e At-one-ment
197. Função analítica e Being (o ser ético)
198. Função analítica e Being (o ser cultural)

 

=> Curso no Sedes Sapientiae de São Paulo: A Odisséia de todos nós. A experiência simbólica, segundo Melanie Klein.

199. Importância da simbolização no desenvolvimento da psicanálise
200. Tempo mítico e concepção arcaica de símbolo
201.Caráter simbólico dos objetos psicanalíticos
202.A unidade primitiva na experiência simbólica
203. A cesura como sacrifício
204.A separação individualizante
205.A permanência do vínculo na conservação do fragmento
206.O fragmento como sinal de amizade e hospitalidade
207.O tempo da separação e a elaboração da PEP
208.A elaboração da PD
209.O encontro analítico como reconhecimento simbólico
210.O nome novo de um sujeito reconhecido
211.A comemoração da nova aliança.

 

=> Curso patrocinado pela Sociedade de Psicologia de Campinas: Introdução ao pensamento de Bion:

212.Bion falando aos psicanalistas brasileiros sobre “a psicanálise atual”
213. Experiência com grupos, a psicanálise além do modelo médico
214.O espaço da psicanálise – 3a. 4a. e 5a. dimensões
215.As sete letras do alfabeto psicanalítico, segundo Bion
216.Da abstração à realização : “aprender com a experiência”
217.Transformações: mudança da aprendizagem ao crescimento
218.Ser psicanalista: Atenção e Interpretação
219.A cesura e a experiência da mudança, por meio da interpretação
220.O pensamento do esquizofrênico
221.Conclusão: a psicanálise na universidade

 

=> Curso no CPBK (Centro de Pesquisas Bion-Kleinianas em Campinas): Metodologia da escrita psicanalítica, segundo Bion

222.O discurso psicanalítico e suas condições de produção por escrito
223.A percepção do objeto psicanalítico – além do modelo médico
224.Da realidade sensível à realidade psíquica
225.Mitos, sonhos e pensamentos oníricos
226.O sonho, no teatro do inconsciente
227.A extensão ao domínio das paixões
228.As teorias: das certezas à evidência
229.A realidade última
230.Os elementos de psicanálise na construção do discurso psicanalítico: a relação continente↔contido
231.A relação PEP↔PD
232. O vínculo de amor, ódio e conhecimento. A relação razão↔paixão
233.Idéias e pensamentos
234. Pathei-mathos – sofrimento e dor
235.Conclusão: sensibilidade e sabedoria

 

=> Aulas no Curso de Pós-graduação em Saúde Mental, oferecido pelo Departamento de Psicologia Médica e Psiquiatria da Faculdade de Ciências Médicas da UNICAMP: Os três modelos de Bion, na fundamentação da clínica:

236. A noção epistemológica de modelo e seu uso, na teoria e na prática científica
237. Os modelos epistemológicos de Bion – da abstração à simbolização
238. O pensar e o processo de pensar
239. Os distúrbios do pensamento segundo Bion
240. O modelo estético-artístico. Transformações
241. Do sensório-sensível ao estético-artístico
242. Da fantasia ao mito-poético. “Der Dichter und das Phantasieren”
243. Da emoção-paixão ao conhecimento pático. Pathei-mathos
244. Das teorias psicanalíticas à experiência vivida
245. O modelo místico-religioso. O ser e a verdade
246. A nomeação e a questão do nome.Os nomes da mente
247. O ato de fé: sem memória, sem desejo, sem compreensão
248. Virtudes e dons do analista
249. Pensar psicanaliticamente a psicanálise

 

=> Aulas no curso de Pós-graduação em Saúde Mental, oferecido pelo Departamento de  Psicologia Médica e Psiquiatria da Faculdade de Ciências Médicas da UNICAMP: 

250. O modelo filosófico-científico, de Bion, na fundamentação da psicoterapia
251. Embasamento filosófico-científico  de uma psicoterapia psicanalítica
252. A concepção de símbolo pressuposta pela prática da psicanálise: o corpo simbólico e a relação sema-soma
253. A importância da práxis simbólica no desenvolvimento da psicanálise
254. O contexto pós-freudiano para a filosofia e a psicanálise
255. A dialética do desejo e do simbólico
256. Simbolização e clínica psicanalítica segundo Melanie Klein: a origem
257. A cesura do nascimento
258. As defesas características da Posição Esquizo-paranóide
259. A união restaurada na Posição Depressiva – objeto total
260. O corpo nas linguagens simbólicas
261. Arte e simbolização (Aula ministrada por Sonia Novaes de Rezende)
262. As paixões, numa abordagem kleiniana (sexo e amor)
263. A pesquisa em psicanálise
264. O lugar epistemológico da gratidão

 

=> Série de aulas ministradas na Escola Paulista de Medicina em São Paulo

265.A psicanálise, um fato novo na história da cultura
266. O corte epistemológico introduzido pela psicanálise
267. O paradoxo da psicanálise como ciência pós-paradigmática
268. A relação entre o sujeito do consciente e o sujeito do inconsciente
269. Analisabilidade, resistência e transferência
270. O conceito operacional da psicanálise
271. A constituição do sujeito na análise

 

=> Curso ministrado na Pós-Graduação da Faculdade de Educação da UNICAMP no ano de 1988

272. Elementos de uma metodologia kleiniana para o estudo da linguagem
273. Concepção kleiniana de símbolo
274. A unidade primitiva
275. A separação: partição e diferença
276. A relação presença ausência
277. Vicência da posição esquizo-paranóide
278. Vivência da posição depressiva
279. O sentimento de solidão
280. Amor, ódio e reparação. “Fragmentos de um discurso amoroso”
281. O pedido de análise e a situação analítica
282. A experiência simbólica durante a análise

 

=>Textos complementares já publicados em Revistas, ou a serem oportunamente publicados.

283. Bion formador de analistas (Revista do Sedes)
284. A identidade do analista: função e fatores (Revista da Fepal)
285. O pensamento de Bion: um universo em expansão (Revista da ABP)
286. A capacidade negativa segundo Bion e na atualidade (2a Bienal de Psicanálise.)
287. Mudança de vértice:  uma revolução na psicanálise. Porto Alegre
288. Simbolização e técnica psicanalítica in “Psicanálise Brasileira”
289. O paradoxo da psicanálise: uma ciência pós-paradigmática
290. A psicanálise e os novos paradigmas científicos
291.  Simbolização e ruptura (1a Bienal de Psicanálise)
292. Sujeito e objeto na epistemologia da psicanálise (Revista da ABP)
293. Subjetividade e objetividade no contexto do sétimo elemento de psicanálise (Revista da ABP)
294. A experiência psicanalítica da verdade
295. “Crianças de hoje homens de amanhã: os elos rompidos”
296. O sonho, uma peça de teatro na cena do Inconsciente
297. Os vínculos afetivos e suas perturbações.

 

VIII– LIVROS PUBLICADOS (de psicanálise e outros) E TESES DEFENDIDAS

1. A psicanálise atual na interface das novas ciências. São Paulo, Via Lettera, 2001, 275 pg.
2. O paradoxo da psicanálise. Uma ciência pós-paradigmática. São Paulo, Via Lettera, 2000, 292 pg.
3. A identidade do psicanalista, função e fatores. Taubaté. Cabral Editora, 1999, 252 pg.
4. Ser e não-ser, sob o vértice de “O”. Taubaté. Cabral Editora, 1999, 212pg
5. A questão da verdade na investigação psicanalítica. Campinas, Papirus. 1998, 247 pg.
6. Wilfred Rupprecht Bion, uma psicanálise do pensamento. Campinas, Papirus, 1995, 257 pg.
7. A metapsicanálise de Bion, além dos modelos. Campinas, Papirus, 1994, 240 pg.
8. Bion e o futuro da psicanálise. Campinas, Papirus, 1993, 300 pg.
9. Concepção  fenomenológica da educação. Sáo Paulo, Cortez Editora, 1990, 96 pg.
10. O saber e o poder na Universidade. São Paulo, Cortez/Autores Associados, 1984, (4a edição, 82 pg.)
11. Crise cultural e desenvolvimento brasileiro. Campinas, Papirus, 1983, 91 pg.
12. Iniciação teórica e prática às ciências da educação. (Org). Petrópolis, Vozes, 1979, 218 pg.
13. Educação e ser-no-mundo, umn projeto de fenomenologia da educação. Tese de livre-docência em filosofia da educação. Biblioteca da Unicamp, 1978, 343 pg.
14. Merleau-Ponty et la critique au dogmatisme scientifique en psychologie.Tese de doutorado em filosofia. Biblioteca da Universidade Católica da Louvain. 1974. 321 pg.
15. Du Désir de sagesse à la foi théologale. Tese de doutorado em teologia. Biblioteca da Universidade Santo Tomás de Aquino, Roma 1954. Extrato Brasília, 1964, 86 pg.